Más que una bebida
El mate es una tradición que une a personas de distintas generaciones y culturas. Originario de Sudamérica, se ha convertido en un compañero de trabajo, estudio, viajes y reuniones. Más que una costumbre, es una forma sencilla de compartir buenos momentos.
En Amargos creemos que disfrutar un buen mate no tiene por qué ser complicado. Con algunos cuidados básicos podrás conservarlo en excelentes condiciones durante muchos años.
Curado del mate
Los mates elaborados con calabaza o madera natural requieren un proceso de curado antes de su primer uso.
El curado ayuda a sellar el interior del mate, eliminar residuos naturales y mejorar su rendimiento con el tiempo.
Mate de calabaza
- Llena 3/4 partes del mate con yerba nueva o usada, cubre con agua caliente (idealmente entre 70-80 grados) y dejala reposar una noche completa. Debes preocuparte de que el agua no entre en contacto con la virola del mate, así evitas filtraciones.
- Vacía el interior del mate y con una cuchar raspa hasta sacar todos los residuos que desprende la calabaza y dejala secar, luego repite este proceso 2-3 días y tendrás un mate listo para cebar.
Importante: Si la calabaza adquiere colores verdes en el interior no te preocupes, es normal, la yerba libera taninos que tiñen la calabaza y ayudan a sellar los poros de esta.
Mate de madera
- Cubre el interior del mate con algun producto graso, mantequilla/margarina o aceite, y dejalo reposar mínimo 2 horas.
- Luego llena el interior con yerba nueva y cubre con agua caliente preocupandote de que el agua no entre en contacto con la virola, y dejalo reposar una noche completa.
- Elimina la yerba del interior, enjuaga y deja secar, tu mate ya está pronto para cebar.
Limpieza y cuidados
Después de cada uso es recomendable vaciar completamente la yerba y enjuagar el interior únicamente con agua.
Luego, dejá secar el mate boca abajo o inclinado en un lugar ventilado para evitar la acumulación de humedad.
No se recomienda dejar yerba usada durante varios días, ya que puede generar malos olores o favorecer la aparición de hongos.
Con un cuidado adecuado, un buen mate puede acompañarte durante muchos años.
La bombilla
La bombilla es la encargada de filtrar la yerba mientras disfrutás del mate.
Para mantener un buen funcionamiento, basta con enjuagarla después de cada uso y realizar una limpieza más profunda periódicamente utilizando agua caliente y un cepillo fino.
Evitá forzarla o doblarla, especialmente si cuenta con filtros desmontables.
